La famosa “verificación de Twitter” se abrió en 2016. Desde esa fecha, y hasta que hace unos meses bloqueó las nuevas verificaciones, cualquier persona podía solicitar la “insignia azul” que venía a certificar la autenticidad de la cuenta.

Pero como sabrán, no se verificaban todas las cuentas, sino aquellas de personas relevantes o afamadas en diferentes campos de actuación como la música, política, religión, periodismo, deportes… en definitiva, áreas de interés público que además, aportasen una serie de “comprobantes” o requisitos.

En un principio, y de manera resumida, bastaba con tener la información de la cuenta totalmente completa (incluso el cumpleaños), acreditar que eras tú la persona o marca de la cuenta en cuestión, rellenar un formulario (en inglés) en el que dabas la razón por la cual querías verificar el perfil, y esperar a recibir noticias desde Estados Unidos, que no solían tardar más de semana y media.

A priori, las ventajas que podía dar una cuenta de Twitter verificada, eran pocas y quizás algo básicas:

  • Contar con un filtro especial de notificaciones entre verificadas, lo que permitía más y mejor contacto entre cuentas aparentemente “influyentes”.
  • Tener mejor posicionamiento en el sistema de búsquedas de esta red.
  • Y obtener un panel de estadísticas mejorado, con algunas opciones que no ofrece el convencional.

Además de estos tres ítem, la cuenta verificada de Twitter otorgaba una especie de “certificación de valor”, una insignia que aumentaban (a los ojos de muchos) tu imagen de marca, al encontrarte entre el selecto grupo de “verificators”.

Personalmente debo decirles que nunca intenté obtener la cuenta verificada en Twitter, no porque no quisiese aumentar mi imagen de marca, pero preferí (y prefiero) intentar aportar contenido de valor a mis seguidores, y que sean ellos quienes, de manera “testimonial”, me otorguen la etiqueta, no un email recibido desde el otro lado del mundo…

Pues bien, las últimas noticias que llegan directamente desde el CEO de la compañía de Larry, J. Dorsey, hacen ver que se está gestando un gran cambio en la política de verificaciones. La idea es que todas las cuentas puedan ser verificadas, una vez que se vuelva a abrir el sistema. Dorsey, a través de un Periscope, argumentó el deseo de la compañía de abrir la posibilidad de verificación a todas las cuentas de la red social, dando más fuerza a los perfiles candidatos a demostrar su valía, y que tenga menos peso la propia opinión de los responsables de Twitter que validaban este proceso.

Los responsables de la red social del microblogging tampoco dan más información. Seguramente lo harán cuando hagan la reapertura del sistema de verificaciones. 

Mi consejo, no le hagan mucho caso ni a este artículo ni a las verificaciones en sí. Trabajen para que sean sus lectores los que les dan las gracias por un contenido útil, por una información de valor, o por un debate en Twitter provechoso y cordial. Obviamente pueden servir para saber que se trata realmente de perfiles oficiales, pero poco más. ¿Que nos da más reputación tener una insignia azul como la tiene Gasol, Infojobs o Susanna Griso? pues realmente no lo sé; lo que está claro es que indican que son personajes, empresas, deportistas famosos, pero personalmente prefiero tener la valoración positiva de mi pequeña comunidad, que una “etiqueta” azul, verde o amarilla validada por personas que no me conocen…

Un saludo.

Rayko Lorenzo.

 

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