La sonrisa, es risa con son… ¿Ríes o sonríes?

rayko_riendoLa sonrisa forma parte de mí; me acompaña junto con lo que normalmente llevo en los bolsillos: el móvil, algo de dinero y las llaves. Pero la sonrisa no va dentro de ningún bolsillo como el móvil, no es fija en intensidad como las llaves (aunque abra puertas), y en lo único que coincide es que puede ser tan rápida en desaparecer como el dinero. Pero es un “dinero” bien invertido (que no gastado); no hay que ahorrar en sonrisas

Tu sonrisa está expuesta, es la carta de presentación de las personas que miramos por encima del escote y del cuello. La sonrisa nos da mucha información, puede ser falsa, forzada, de corazón, con carcajada, por despecho, de nervios, intimidatoria, puede ser de chocolate, de fresa, de amor…

“No es igual reír que sonreír”

La sonrisa es contagiosa, viral, única y diferente a la vez, común, rara… Hay sonrisas que sonríen y otras que entristecen… La risa es ocasional, impredecible, tuya… la sonrisa es reveladora de secretos, informativa y de los demás.

Por lo anterior es por lo que me gusta hacer sonreír a las personas, más que hacerlas reír. Una vez leí una entrevista de un cómico famoso, que cuando era preguntado por la dificultad de su profesión decía que “hacer reír es fácil, lo hacen los chistes, las viñetas o los tropiezos, hacer sonreír es un arte, una manera de hacer las cosas, la manera de contar esos chistes, hacer las viñetas y la forma de tropezarse”. La sonrisa no cuesta apenas nada pero su valor es incalculable. Puede extenderse unos segundos pero su reminiscencia es eterna.

“La sonrisa, es risa con son”

Con son cubano, con ritmo, con pasión y sentimiento. La sonrisa sabe de todas las lenguas, dialectos e idiomas. Es un diccionario amplio de una sola palabra y siete letras que es capaz de escribir Quijotes, Biblias y Pilares de la Tierra a más velocidad que cualquier Usain Bolt de turno.

La sonrisa es un cuchillo arrojadizo que apunta directamente a la manzana, aunque ésta se mueva. Es de las pocas cosas en los humanos, que se forja dentro y sin palabras transmite fuera. Quien no sabe sonreír, no sabe lo que es hacer feliz a los demás.

Yo sonrío incluso estando triste, porque no hay mayor tristeza que no saber sonreír. No podemos ni debemos envolver a nuestro entorno en la tristeza que llevamos por dentro. Tenemos que pedir ayuda, pero siempre creyéndonos que la situación complicada, los problemas o las piedras, son salvables.

La sonrisa es mágica, porque puede sucederse incluso en la oscuridad, en la distancia, de espaldas… A la par es cruel, porque puede ser malvada, fuera de lugar y rencorosa… Deberás seleccionar bien la tipología, es tu parte.

“La sonrisa es el jarabe para la tos del alma… Es la píldora de la enfermedad semicrónica de la tristeza… Es el pañuelo de las lágrimas internas que solo tú percibes en humedad y sabor salado”

Los bebés empiezan a reír pasados 120 días de su nacimiento. ¡Nacen llorando y ríen a los cuatro meses! Los adultos tenemos la posibilidad de hacerlo todos los días, aprovechemos…

Hay estudios que demuestran que el estrés disminuye en los tiempos de risa, además incrementa el apetito, esto se produce al reducir el nivel de leptina, y aumentar el de grelina en sangre. Pero no tengan miedo a que aumente el apetito, no hay nada mejor que saciarse de risa, sonrisas y felicidad, y además, “sonreír es de las pocas cosas que nos quedan gratis”.

“Para hacer posible una sonrisa, tenemos que poner en marcha hasta 17 músculos faciales, ¡yo les he dado más de 17 razones para sonreír!”

Espero que les haya gustado esta breve reflexión sobre risas y sonrisas… sinceramente, y ahora que apenas nos lee nadie, ¡yo he sonreído durante todo el tiempo que he estado escribiendo!

Y tú, ¿ríes o sonríes?

Un saludo.

Rayko Lorenzo.

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10 Comentarios

  1. Sandra Lorenzo

    Es excelente de verdad muy bueno 😉

  2. Sandra Solís

    🙂 y :)))) durante toodo el artículo! Bendito don…enhorabuena!!!!!

  3. Maria José

    Me ha encantado, yo también he sonreido leyendo el artículo.
    La sonrisa es una reacción con la que nacemos, aunque no la expresemos hasta los 120 días :), no la aprendemos y nadie debería perderla en ningún momento de su vida. Sonreimos con la boca, con los ojos!!!
    Muy buena reflexión!!!!

  4. Ana

    Hola Rayko, acabo de leer tu post, y has conseguido que durante esos minutos una sonrisa asome en mi cara y mis ojos se iluminen con un brillo especial. Me sumo a lo que dices, y es que, hoy en día qué nos queda si no es vestirnos con una sonrisa e intentar convertirla en una enfermedad transmisible para así poder contagiarla a quienes nos rodean?

    • Gracias Ana, ese precisamente era mi objetivo! Ojalá fuera altamente contagiosa y sin vacuna para acabar con ella.

      Un saludo y gracias por tu comentario!

      Rayko Lorenzo.

  5. Vicente

    No estoy del todo de acuerdo, en base a experiencias directas.
    Una cara sonriente ante todo, ante cualquier circunstancia, como una pose que se lleva de serie, que seduce, que sabe de su potencial, o que simplemente está ahí como un sesgo genético.
    Sin embargo, detrás de esa sonrisa (el gesto de mostrar la dentadura y extender las comisuras de los labios) puede no haber ni una sola risa (gracia, carcajada, expresión interior de humor).
    Como ejemplo podríamos ver a algunos cómicos que siempre llevaban la sonrisa en la cara y acabaron suicidándose, o aquellos que reconocen que en sus vidas hay depresión.
    Testigo directo he sido de personas con la sonrisa perenne y ninguna risa ni atisbo de sentido del humor.

    • Rayko Lorenzo

      Sin duda Vicente, fingir algo como la sonrisa es prácticamente imposible; mejor ser natural para con la misma.

      En el artículo me refiero a que hay que aprender a vivir de una manera más alegre. A que sonreír, aunque sea a base de cosquillas, es una terapia natural para el alma, para el corazón, incluso para la razón. Me refiero a que tenemos que alejarnos de la tristeza. Probablemente la risa y la sonrisa sean músculos en sí; músculos que debemos fortalecer… ¿Cómo? Pues cueste lo que cueste. Rodeándonos de personas que nos hagan reír, viendo monólogos, o divisando el mar. Ahí está precisamente el éxito de estas curvas de felicidad, que cada uno las puede encontrar en diferentes lugares.

      Un saludo y muchas gracias por tu opinión.

      Rayko Lorenzo.

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