Etiqueta: mejorar mi autoestima

El estado de ánimo es eso, un estado… ¡Tú decides!

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Recuerdo una “añeja” pero enriquecedora frase que decía:

Si no te gusta el lugar donde estás, cámbialo, no eres un árbol…

Hasta los árboles pueden ser trasplantados; ¿por qué nosotros no podemos movernos de las situaciones incómodas? El ser humano tiende a ser cómodo, como ya les he contado en alguna ocasión, pero de ser cómodo a “acomodarse” va una delgada línea más fina que el hilo dental “Vitis”.

El protagonista de hoy, el estado de ánimo, es un viejo conocido del “pantón” de emociones en las personas. En función a cómo de alto o bajo esté, nuestro comportamiento actuará en forma de goleador o goleado. Un estado de ánimo negativo, no solo nos cohíbe a la hora de realizar las acciones cotidianas, sino que marca una conducta generalizada que el entorno percibe. Y esto es lo más preocupante. Existe gente despiadada (más de la que ustedes se creen), que son como hienas manchadas que “pasean” por la sabana de Serengueti en Tanzania, con la salvedad que éstos animales viven unos 25 años, los humanos bastante más de media…

Y no se puede “sobrevivir” hasta que estas especies carroñeras mueran, porque siempre nacen otras…

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Mejorar la Autoestima

mejorar la autoestimaCorren tiempos complicados, situaciones especiales que solo cada uno de nosotros sabe lo que son. Estamos inmersos en continuas noticias negativas para con nosotros, que merman a sobremanera nuestra forma de actuar y lo que es más peligroso, de pensar.

Como “tool” fundamental de estos acontecimientos, y de una manera más que directa, se encuentra la autoestima. Este valor con el que contamos en mayor o menor medida los seres humanos, no es otra cosa que la apreciación y valoración que nos tenemos a nosotros mismos.

La autoestima es un segundo DNI de las personas, con la salvedad de que es variable en la temporalidad”

Fruto de esta variación encontramos  muchos de los problemas que el día a día se encarga de transmitirnos. Hay una ley no escrita (pero si pronunciada) que dice que… a menor autoestima, mayores serán los problemas en nuestra vida.

El nivel de este valor intrínseco, marcará el camino de las decisiones, de las aspiraciones y de la fuerza de la caída (y el colchón de esta última). Las metas, los sueños, nuestras frustraciones, aquello que queremos alcanzar y un gran etcétera, es lo que compone un puzzle en el que las piezas van y vienen en determinadas personas, como si de un ganso de collar se tratara, migrando desde la Península de Taimir hasta el Mar de Frisia…

El lograr alcanzar un nivel de autoestima alto, no es empresa fácil, por muy “cosa nostra” que sea. Debemos de partir por la aceptación propia (sin letra pequeña), no solamente en lo físico, para nada, si no en nuestras aptitudes, en saber apreciar las virtudes que tengamos, en detectar los defectos y cuanto menos minimizarlos, etc… Hay que buscar el equilibrio entre nuestras virtudes y defectos, querernos tal y como somos, y ser felices.

Sé que son muchas las piedras que el camino (y sobre todo quien anda por el), nos pone a lo largo de nuestra vida, pero como suelo decir “recoge y guarda esas piedras que algún día te harán falta”, no con objeto de volverlas a poner en el pié del que viene o va, sino para crear esa fortaleza que permita que tu autoestima esté a prueba de flechas, catapultas y galerías tortuga que con maldad, intentarán mermar la misma.

Aquellas personas que intentan rebajar tu autoestima, carecen de ella. Son incapaces de mirarse al espejo puesto que no se gustan e intentan camuflar esa inseguridad, arrebatando la seguridad ajena. Valórate más. Tú sí que debes mirarte al espejo, y si no llegas pon una escalera, y decir que vales, que vas a alcanzar tus metas y que no te hace falta arrebatar las ilusiones de otros, tienes que ganarte las tuyas a base de actitud, seguridad en ti mismo y darte un poco de ese amor que das a los tuyos, que seguro que es mucho. ¿O no?

Prueba a poner blanco sobre negro todas aquellas cosas positivas que tienes, me refiero a las cualidades, los valores y las capacidades que sabes que tienes pero no te las “recuerdas”. Y este es uno de los grandes “secretos” para mejorar la autoestima. “Si nadie te dice lo buena persona que eres, lo que haces bien, los valores que te refuerzan como persona, ¿por qué no te lo dices tú mismo?” Somos especialistas en apreciar a nuestro entorno, en enamorarnos de nuestras parejas, nuestros hijos,… ¿por qué no puedes valorarte más y repartir, con tu persona incluida, ese amor?

Muchas veces esperamos que los demás nos digan cosas “bonitas” sobre nuestra persona… ¿quién mejor conoce a nuestra persona como nosotros mismos? “El esperar, solo lo recomiendo con orden y educación en los andenes”. Tienes que pasar a la acción, tienes que ser la primera persona que te valore y te aumente la autoestima. Tienes que versar que te mereces, que te extrañas, que te quieres, que eres capaz, que nadie podrá tocar tus aspiraciones y metas, y que si las tocan, tendrás la fortaleza ya tan avanzada, que no necesitarás abandonarla o construirla desde el principio. No seas como ese ganso de collar de 30 cm. y conviértete en un cisne que tire del carro, de tu carro, como hacían estas aves con la Carroza de Venus.

¿Cuando empiezas?

Un saludo.

Rayko Lorenzo.

Importancia de las Oportunidades

OportunidadesCuando era algo más joven (solo algo) y cursaba mis estudios de bachiller en el Instituto Cándido Marante de mi pueblo natal, tenía un profesor de Historia del Arte cuyas clases eran más de valores que de arte. Fue de ese tipo de mentores que con el tiempo, me di cuenta de su gran sapiencia y de que todo lo que versaba, lo hacía con el fin principal de que se nos metiera en nuestras “cabecitas” que las oportunidades están ahí, de que solo hay que visualizarlas y subirse en ellas.

Nos ponía ejemplos de la importancia de los valores (dado su amor incondicional por la música clásica) sobre autores como Beethoven, J.S. Bach, Frédéric Chopin,… sin darse cuenta de que sus palabras no calarían en mí hasta pasado varios lustros (no tantos).

Esto último fue mi error. No supe ver la oportunidad de aprovechar realmente a quién tenía delante. No detecté aquel maestro no de Arte o de Música, sino de la vida que compartía sus conocimientos con nosotros durante 3 horas a la semana. No supe ver más lejos de un lienzo de Van Gogh o de un poema sinfónico de Músorgski.

Son demasiadas las ocasiones en las que tenemos ante nosotros, infinidad de oportunidades de todo tipo, pero no somos capaces de dar el paso y aprovecharlas. Pasa ese tren sin andenes futuros y sin billete de vuelta, que dejamos escapar porque tenemos miedo al cambio, al qué dirán o a que vaya a demasiada velocidad.

“La velocidad de las oportunidades las ponemos nosotros”

Tú mism@ tienes que ser protagonista de tu historia; no juegues a ser actor de una película si puedes ser el director de una vida, de tu vida.

Las buenas oportunidades no son eternas, compasivas o más listas que tu, simplemente tienes que observar (que no ver) para darte cuenta de que debes cogerlas y no tener miedo a ampliar tu zona de confort

Para aprovechar las oportunidades, en la mayoría de casos, no necesitas estar en el sitio adecuado, a la hora exacta y en el minuto preciso… eso se llama suerte. Bajo mi humilde opinión, se trata de saber distinguirlas estés donde estés. Las oportunidades no son transparentes, las oportunidades no parten del exterior hacia el interior, no, todo lo contrario, salen desde tu percepción interior que actúa a modo de imán. Pero suele ser un imán temporal, aquellos que pierden en demasía sus propiedades una vez que cesa la causa que provoca el magnetismo. Mantén vivo ese magnetismo con herramientas como la positividad o la autoestima.

Ya tendrás tiempo de lamentarte, no te preocupes si te gusta hacer esto, tendrás días (y noches) “a raudales” para ello. De todas las oportunidades se extrae un aprendizaje, pequeñas, grandes, buenas o menos buenas, aprende de ellas y de aquellos que quieran hacerlas ver. A mi me costó varios años descubrir esto último, no pierdas el tiempo como lo hice yo.  Será eternamente mejor sudar por alcanzar esos sueños a modo de oportunidad, que lamentarse por no haberlo intentado.

¿O no?

Un saludo.

Rayko Lorenzo.

Carta al “No Me Gusta”

Muy Señor mío:

Gente falsaNo me gusta la hipocresía de mucha gente. Gente de “bien” que con sonrisa galana dice por detrás exactamente lo contrario que por delante.

No me gusta la mentira de mucha gente. Gente que vive en un mundo paralelo, que eligió mal la pastilla de Matrix y lo más grave, que se creen sus propias mentiras hasta tal punto que enferman de ira.

No me gusta la envidia de mucha gente. Gente que por el simple hecho de que uno se esfuerce diariamente para sacar proyectos adelante y le vayan las cosas medianamente bien, invoca a los dioses nórdicos, egipcios y gomeros para que las cosas no me vayan tan bien.

No me gusta la soberbia de mucha gente. Gente que se cree más que nadie; que sobrevalora en demasía su ego y siempre es mejor que uno.

No me gusta la tacañería de mucha gente. Gente que no practica la empatía; que no saben ponerse en la piel de otra persona para entender que las personas que le rodean, necesitan de su ayuda.

No me gusta la gente que nunca tiene la culpa. Gente peligrosa, que incluso puede llegar a anularte como persona. Seres que jamás reconocerán un error aunque sean objeto de investigación por parte del CSI Miami.

No me gusta el criticar de mucha gente. Gente cuyo fin desde que se levanta de la cama (mejor que se queden en ella y critiquen el color de sus sábanas), se dedica a pensar más en la vida de los otros que en la suya propia. Gente falta de carisma, que necesita poner en boca lo ajeno para sentirse protegida. Gente que sin tener ni idea de nada real de tu vida, práctica su deporte favorito “criticar”, haciendo méritos para ganar la medalla olímpica.

No me gustan tantas y tantas cosas… pero como soy más fuerte que ellas, prefiero quedarme con lo positivo de la vida. Mirar con piedad y sonrisa ligera a esta gente que “No Me Gusta” y pensar que algún día, en el mundo real o en Matrix, pagarán por sus errores. Igual sus amigos… los dioses nórdicos, egipcios y gomeros, son también hipócritas y no los dejarán entrar en sus cielos…

Un saludo.

Rayko Lorenzo.

Valórate más y aprende a venderte… te irá mejor

Marca personalComo comentaba en una de mis sesiones formativas la pasada semana en la Universidad de Granada, para poder vendernos lo mejor posible, todo pasa por saber valorarnos como merecemos. No podemos vendernos con garantía de “ser comprados” (contratados) si no partimos de la idea de valorarnos lo mejor posible.

Normalmente tenemos una capacidad intrínseca de venta, que sacamos a relucir cuando queremos hablar sobre cosas “externas” a nuestro ego, como puede ser nuestra madre, nuestro pueblo, nuestra mascota o nuestros hijos. ¿Por qué somos capaces de vender a nuestra madre como la mejor del mundo, y no logramos vendernos a nosotros mismos para obtener lo aspirado? La respuesta no es fácil, pero con una serie de pautas seremos capaces de lograrlo.

Para potenciar esa capacidad propia de venta y sobre todo con el fin de encontrar trabajo, a finales del siglo pasado, nace el concepto de Marca Personal (Personal Branding) que inicialmente no era otra cosa que considerarse a uno mismo como una marca. Pero una marca, bien sea de producto/servicio o personal, tendrá que ser planificada, contada y protegida. Es por ello que tendremos que valorarnos como merecemos; no tengan miedo a piropearse y decirse al espejo cosas positivas, veraces y que les suban el ego, la vida se encargará de intentar minimizar las mismas. Por este último motivo…

“Cuanto más y mejor nos valoremos, más difícil lo tendrán aquellas personas y/o situaciones que pretendan hacernos daño”

Planifica tu Marca

Tienes que tener claro a donde quieres llegar y qué es lo que quieres conseguir. Para ello mi consejo es que seas una persona optimista pero realista, es decir, tus aspiraciones deberán ser altas pero siempre buscando el equilibrio entre la realidad y lo deseado.

Siempre vengo diciendo (muchas veces me pongo pesado con ello) que no tenemos que luchar por ser el mejor… guarda tus fuerzas y trabaja por ser diferente. En la planificación de tu propia marca pasa exactamente lo mismo. No estreches demasiado tu marca personal ni la diluyas en exceso. Si la diluimos demasiado, parecerá que somos buenos en todo y ya saben cómo alega el dicho “el que mucho abarca…” Si por el contrario estrechamos mucho la marca, igual estamos dejando escapar valores, aptitudes y actitudes positivas que no estaría mal contar.

Comunica tu Marca

Como si de una empresa se tratara, deberás identificar tu nicho de mercado, hacia donde quieres venderte, a quién le vas a contar todo lo que vales,… En este apartado, vuelvo a pedir que seas equilibrado; tendrás que buscar el término medio a la hora de estrechar más o menos ese nicho:

“Cuanto más estrecho, más sencillo lo tendrás para diferenciarte, si por el contrario lo extiendes en demasía, será mayor la competencia y a la postre lo tendrás más complicado para destacar”

Protege tu Marca

Protégete a ti mismo como cuando lo haces con tu familia o las personas que más quieres, ¿o es que tú no te quieres? Este paso es uno de los más difíciles y fáciles a la vez. Pasa por lo que ya hemos comentado antes de valorarnos “más y mejor”; aprende a hacerlo, hazlo día sí y día también, no tengas vergüenza, se realista, atrevid@,…

“Cuanto más te valores, más te valorarán los demás”

A mediados de 1997 (ha llovido), Tom Peters escribía un artículo en Fast Company (The Brand Called You) en el que decía que “las grandes compañías comprenden la importancia de las marcas. Hoy, en la Era del Individuo, tú tienes que ser tu propia Marca”. En nuestros días, estas palabras han calado de lleno en la sociedad y ya no solo las compañías lo tienen presente, sino que las personas se han dado cuenta de que debido a la situación de “crisis” por la que pasamos, la necesidad de buscar la diferenciación para destacar frente al resto y factores como la búsqueda de empleo continua, hacen que tengamos que aprender a planificar, comunicar y proteger nuestra Marca Personal.

Pero ojo!, no te compares con nadie; tú eres ÚNIC@ y como tal, deberás conocerte lo mejor posible y sacar todo lo bueno a relucir.

“No tiene sentido compararte con el resto si eres único”

No se trata de creerse que somos más valiosos que los demás, sino tanto como ellos y diferentes. En la diferenciación está el éxito. La imagen de Marca Personal será aquello que quede en una sala, en una reunión de amistades o en una candidatura de trabajo incluso cuando ya no estés presente.

Estoy convencido de que si eres uno más, lo que realmente eres es uno menos, y no pararé hasta conseguir que aprendas a valorarte y a venderte como realmente te mereces…

¿Quieres seguir siendo una marca blanca o una de primera línea donde te puedas diferenciar del resto?… tú eliges… No dejes que los demás hablen por ti, coge las riendas de tus pensamientos y virtudes, valórate como tienes que hacerlo y tendrás más oportunidades, serás más feliz y al menos no habrás dejado que otros digan de ti lo que piensan… díselo tú a ellos.

El mundo es de un dios y se lo alquila a los valientes, ahora toca dar el paso y empezar a valorarte más, poca es la gente que hará esto por ti… Go!

Un saludo.

Rayko Lorenzo.

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