Venga, lo confieso, cuando escucho el nombre de La Palma aunque sea a la “persona del tiempo” en la tele, después de que mi reminiscencia actúe por unos 2 o 3 segundos, sonrío. Y lo hago porque recordar “terrenal mansión”, produce un incremento de mi endorfina, que como saben, es la hormona responsable del aumento de la alegría y la erradicación del dolor.

La Palma es un lugar mágico pero no solo por su verde helecho y su mezcla de aroma a mar y montaña; es mi tierra, mi isla, donde están mis amig@s de toda la vida, mi familia, mis recuerdos…

En la tarde del próximo miércoles 27, y organizado por Turismo de La Palma (Cabildo Insular), impartiré una sesión dedicada al

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