ejemplo marketing guerrillaActualmente, solemos caer en el error de que todas las campañas de Marketing que realicemos, tienen que ser dirigidas al 2.0 y todo lo que tenga que ver con la palabra internet. Aunque l@s que me conocen saben que me encanta el mundo 2.0, de momento, y solo de momento, pienso que dependerá mucho de la tipología de empresa y/o producto que vendamos, el que solamente nos dirijamos a un entorno digital.

Pero volviendo la vista atrás, ¿saben de dónde viene este “apodo” Marketing de Guerrilla? A mediados de los años 80, Jay Conrad Levinson (falleció hace apenas un mes a los 80 años) publica el libro: Secrets for Making Big Profits from Your Small Business, cuya traducción podría ser: “Secretos para Lograr Grandes Ganancias en su Pequeña Empresa”. En eso precisamente consiste (no consistía), el Marketing de Guerrilla, en que, con la menor inversión posible, se obtuviesen resultados cuantiosos; todo ello utilizando como bandera, la originalidad y el factor sorpresa. Esta última característica es la que da origen al nombre. En los diferentes conflictos bélicos desde antaño hasta nuestros días, aquella parte que tenía menos recursos para tropas y/o armas, tenía que idear o planificar sus acciones en función del factor sorpresa, la creatividad y “exprimiendo” al máximo sus recursos.

“El Marketing de Guerrilla sigue vivo, muy vivo diría yo”

Se ha convertido en una tipología de este arte de venta o aumento de imagen de marca, que debido a la competitividad actual de los mercados, cobra una importancia más que notable en las empresas, sobre todo entre las pequeñas que quieren “competir” contras las grandes.

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